Imaginamos condicionando nuestra realidad

Condicionamos nuestra realidad con la imaginaciónLa imaginación afecta a la forma en que una persona se relaciona con su entorno mediante sus sistemas de percepción, como son la vista y el oído. La imaginación puede modificar los sentidos sin que se sea consciente de ello, alterando la percepción real con otra imaginaria y más subjetiva.

Es imaginación la facultad que tiene una persona para representar imágenes de cosas reales o ideales. Las personas al imaginar manipulan información de la memoria y convierten elementos ya percibidos en una nueva realidad. Entendiendo la realidad como aquello que acontece de manera verdadera o cierta

Mediante la imaginación la mente puede aventurarse e ir más allá de lo que es visible o audible, es decir, de lo que es concreto.

Cuando una persona fija su intención en una creencia esta se termina convirtiendo en una especie de predicción. Si se cree mucho en algo, ese algo entra en el campo de posibilidades de ese individuo haciéndose realizable para él.

Lo que imaginamos condiciona nuestra forma de entender nuestra existencia, el lugar que ocupamos y hacia donde nos dirigimos.

Conocemos el mundo a través de nuestro cerebro, quien a su vez percibe las cosas a través de los sentidos, los cuales solo pueden detectar partes del mundo absoluto con los que se construyen patrones de la realidad.

Nuestras experiencias no nos conectan simplemente con el mundo exterior, sino que también nos constituyen y son el mundo para nosotros, haciéndonos parte del mismo.

Todo nuestro alrededor condiciona nuestra experiencia. Nuestra vida consiste en representaciones de “vida”.

Aunque las personas son reales, los árboles son reales, las situaciones sociales son reales, nuestra comprensión del mundo externo y nuestras respuestas están basadas en nuestro modelo interno.

No solo se siente en base a lo que se imagina y se piensa sino que también se es lo que se piensa, e incluso se puede decir que se tiene lo que se piensa. Cosa que resulta interesante, dadas las posibilidades que plantea, así como las puertas que puede abrir a la persona.

La imaginación tiene una base sensorial y su construcción en la mente tiene que ser establecida firmemente por la realidad. Cuanto más esté conectada con la realidad del mundo exterior, mayor será el valor de sus creaciones internas. El hombre ha sido capaz de transformar el ambiente con su inteligencia.

Por ejemplo la imagen corporal es un constructo complejo que incluye tanto la percepción que tenemos de todo el cuerpo y de cada una de sus partes, como del movimiento y límites de éste, la experiencia subjetiva de actitudes, pensamientos, sentimientos y valoraciones que hacemos y sentimos, y el modo de comportarnos derivado de conocer y de los sentimientos que experimentamos.

Aunque la percepción es el acto por el cual la persona se da cuenta de cuanto le rodea y lo entiende como algo significativo para ella, es una experiencia que transforma la información de los sentidos en algo organizado y con sentido. La manera en que percibe, el mundo que la rodea, está condicionada por la imaginación, por ejemplo lo que imagina ver puede cambiar lo que escucha y lo que imagina escuchar puede cambiar lo que realmente ve.

En casi todos los procesos mentales interviene la imaginación, formando parte de la percepción. A menudo se recuerda a base de imágenes, y normalmente la resolución de problemas se suele conseguir imaginando posibles soluciones.

Sea real o imaginario, justo o injusto, importante o insignificante todas las personas tienen su razón y su motivo para actuar como lo hacen. Todos los actos del ser humano tienen un porqué.

En definitiva, aunque se piense que las cosas que se imaginan y las cosas que se perciben son claramente diferentes, la realidad es que la imaginación puede desnaturalizar lo que se oye y lo que se ve, cambiando la manera en la que se percibe el mundo que nos rodea. Por tanto las señales sensoriales generadas por la imaginación son lo suficientemente fuertes como para cambiar la percepción que se tiene del mundo real. ¿Será que nuestra imaginación crea o ayuda a crear la verdadera realidad que vivimos?

“El hombre no se ve distorsionado por los acontecimientos, sino por la visión que tiene de ellos”.
Epíteto.

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